Hemos decidido traducir ESTA noticia publicada en The Times porque nos parece de suma importancia arrojar luz sobre lo que ya está sucediendo gracias a los logros del transactivismo. Cualquier voz disidente no sólo es censurada sino que corre el peligro de ser denunciada, y de jugarse su puesto de trabajo y su vida como la conocía hasta el momento en que decidió expresar su opinión libremente. Este es un tema muy serio y muy delicado que va mucho más allá de la “inclusividad” y de la lucha por la “no discriminación” con las que todas estamos de acuerdo, y no se está permitiendo un debate serio y respetuoso porque todo lo que se salga del dogma se considera transfobo y ofensivo. No podemos dejar de hablar de cosas tan importantes sólo porque haya un puñado de gente que se queja de que la sola conversación hiere sus sentimientos. Tenemos que ser adultos responsables y discutir todas las implicaciones que tiene el proteger y afirmar la identidad de género como se está haciendo, o estaremos fallando a nuestros menores.

Lo que vais a leer a continuación puede parecer surrealista, pero es lo que está pasando y lo que seguirá sucediendo si no atajamos el problema desde ya mismo.


Un profesor de matemáticas fue llevado ante un comité disciplinario por mala praxis, porque dijo que los niños y las niñas deberían poder llevar la ropa que quieran sin que nadie llegue a la conclusión de que son transgénero.

Fue acusado de “transplaining” y sujeto a una vista disciplinaria por parte de su sindicato, el National Union of Teachers (NUT). En un comentario de tres párrafos vertido en una página de Facebook con 7.000 seguidores miembros del NUT, Roy Wilkes, de 59 años, también dijo que recetar medicamentos bloqueadores de la pubertad a los niños y niñas es “una forma de abuso de menores”.

Wilkes añadió que podía conducir a una dependencia vitalicia de medicamentos hormonales, y que muchos menores cambiaban de opinión sobre el cambio de género una vez pasada la pubertad.

Fue acusado de hacer comentarios “extremadamente discriminatorios (transfobos), que eran perjudiciales para la salud mental de los miembros del grupo” y que habían dañado la reputación del sindicato. Por este mismo comentario se le acusó de acosar a los miembros transgénero y a Annette Pryce, miembro ejecutivo LGBT del NUT, que fue quien puso la denuncia.

Este fin de semana, Wilkes habló después de que el comité disciplinario nacional del sindicato de educación National Education Union, del que el NUT forma parte, desestimara los tres cargos contra él. Wilkes dijo: “Es un logro importante para la libertad de expresión y para el derecho de las personas a cuestionar y discrepar con la narrativa imperante de la autodeterminación del género”.

Añadió que estaba especialmente asombrado de haber sido citado para la vista que tuvo lugar el 13 de Enero, porque es un miembro veterano del partido Laborista y del sindicato.

“Toda mi vida he peleado por la igualdad y contra la discriminación”, dijo Wilkes, que es profesor en una escuela de secundaria en el norte de Manchester. Se metió en el debate de Facebook para defender a Kiri Tunks, vicepresidenta del NUT, que escribió un artículo en un periódico sobre los asuntos transgénero, que alertaba de que flexibilizar la definición legal de lo que significa ser hombre o mujer, podría acabar con las leyes contra la discriminación sexual.

Un crítico acusó a Wilkes de «”transplaining” y muy posiblemente de “mansplaining”». Esta misma persona dijo que era ignominioso sugerir que se estaba asfixiando el debate mediante la negativa a “traer a debate mi propia identidad y el mismo núcleo de lo que soy con aquellos que activamente rechazan aceptarlo”.

Otro escribió: “los posts transfobos en la página de Facebook del sindicato han tenido un gran impacto en mis niveles de disforia”. Dijo que cuando Wilkes escribió que no estaba de acuerdo en que las mujeres trans son mujeres “ese comentario me hizo sentir físicamente enfermo y las palpitaciones de las que sufría en el pasado empezaron de nuevo”.

Wilkes afirmó que, si hubiera perdido el caso, podría haber sido expulsado del sindicato y haber afectado a su trabajo.

El partido Laborista ha expulsado a Jennifer James, una activista del partido que está recaudando fondos para denunciar legalmente la decisión del partido de permitir a todo el que se autodefina como mujer que participe en las listas en las que solo pueden figurar mujeres. James escribió un mensaje en Twitter diciendo que había sido expulsada por decir que “las mujeres no tienen pene”.


Si alguien está interesada en conocer más sobre la polémica del Partido Laborista Británico y la autodefinición del género, recomendamos pasar por twitter y leer la etiqueta #LabourLosingWomen (en inglés).

 

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