Hace poco encontramos ESTE vídeo de la Conferencia del Foro de la Izquierda Norteamericana 2016 (Left Forum Conference). Se trata de una serie de ponencias interesantísimas, organizadas por Jennifer Bilek, bajo el título de Deconstruyendo la Identidad de Género Bajo la Supremacía Masculina.

Creemos que las cuatro ponentes tienen mucho que aportar al debate sobre la identidad de género y por eso hemos creído oportuno hacer una transcripción traducida y reproduciendo los gráficos que se aportan, reinterpretados en castellano.

Esta es la tercera de cuatro partes.
[Primera Parte / Segunda Parte / Cuarta Parte].


Kara Dansky

Abogada, analista legal, consultora.
Cuestiones legales y preocupaciones sobre la “Identidad de Género”.

“Vamos a establecer un recorrido que vamos a empezar con la eliminación efectiva de las mujeres en los medios y en el lenguaje —como ha hablado Sam–, y vamos a ver qué significa todo esto en nuestro marco legal.

Voy a tocar tres temas que tienen que ver con la ley, el género y la identidad de género: Uno es la eliminación de las mujeres en los espacios públicos; el segundo es si la identidad de género debería ser una categoría legalmente protegida, y si es así, cómo debería serlo; y tercero, cómo las categorías legales cambiantes han afectado a nuestro entendimiento de las estadísticas y a cómo contabilizamos las cosas.

En cuanto a la eliminación de las mujeres en los espacios públicos, vemos cómo las leyes están cambiando rápidamente en todas partes. Y están cambiando rápidamente, basándose en nociones poco claras y mal entendidas de la identidad de género, que como Kathy y Sam han explicado, es un concepto que nunca se ha definido adecuadamente y que no es bien entendido comúnmente, además de no estar fundamentado en ninguna realidad biológica.
Tenemos leyes sobre los Derechos Civiles que están diseñadas para proteger a las personas en base a opresiones históricas. Estas leyes protegen a la gente basándose en la raza, el sexo, la nacionalidad y otras categorías protegidas. Actualmente no tenemos un marco legal que recoja la identidad de género como categoría protegida. Sin embargo, el Departamento de Educación, recientemente, estableció unas directrices dirigidas a los colegios financiados con fondos federales —que son prácticamente todos— que, en relación con la segregación por sexos —bien sea en baños o vestuarios— anima a los colegios a considerar la “identidad de género” como si estuviera protegida por el título 9, el que protege el sexo. La ley recogida en el título 9 fue promulgada por el Congreso con el único propósito de proteger a las mujeres en base a su sexo, como categoría demográfica históricamente oprimida. Pero el Departamento de Educación ahora define el sexo de manera que incluye la identidad de género, y lo hace sin haber pasado por ningún proceso legal. Cuando una Agencia Federal va a cambiar su regulación, está obligada a seguir un procedimiento por el cual tiene que anunciar la nueva regulación, recibir comentarios, que la gente tenga la oportunidad de intervenir… Nada de eso pasó en este caso.

El Departamento de Justicia también ha intervenido recientemente en el litigio que está teniendo lugar en Carolina del Norte con respecto a su ley HB2, y la propia Casa Blanca estableció unas directrices que dicen que, a todos los efectos, el sexo debe ser definido de tal manera que incluya la identidad de género. El informe del Departamento de Justicia en el caso de Carolina del Norte es muy interesante. Creo que es importante entender que la mayoría de las personas que hay en esta sala estarán de acuerdo en que la ley de Carolina del Norte es mala por muchas razones muy importantes. Pero una de las cosas que sí hacía era establecer que cada persona tiene que ir al baño que corresponda con su sexo biológico. Y aquí es donde ha intervenido el Departamento de Justicia para hacer una serie de aseveraciones fácticas, sin citar una sola fuente que las apoye, con la noción de que sexo y género deben ser consideradas la misma cosa. Pero como Sam y Kathy han señalado, no lo son por simple cuestión de biología. El informe también afirma que la identidad de género es el sexo que, interiormente, pensamos que somos.

Tomaos un minuto para pensar en esto: la identidad de género es el sexo que interiormente pensamos que somos. ¿Qué quiere decir esto? Yo, sinceramente, no tengo ni idea. Esta es otra de esas definiciones, como Sam ha señalado antes, que realmente no puede ser la definición de identidad de género— no tiene ningún sentido. El Departamento de Justicia también afirma que el género es un componente del sexo y que los cerebros masculinos y femeninos son diferentes, todo esto sin aportar una sola prueba que sustente ninguna de estas afirmaciones. Así es el informe del Departamento de Justicia de Norteamérica sobre el caso que se está litigando actualmente en Carolina del Norte.

Es importante entender que estos pequeños cambios están teniendo impactos concretos en las mujeres y las niñas. Si nos centramos en los baños y en los vestuarios, por ejemplo, hay un equipo de nadadoras aquí en Manhattan que se han visto obligadas a usar entre todas una sola ducha. Se trata de un grupo de 18 chicas de entre 16 y 18 años que tienen que usar entre todas un baño de tamaño doméstico porque una de las chicas entró en los vestuarios de mujeres y se encontró a un hombre que decía que tenía todo el derecho a estar allí en base a su identidad de género.
En Chicago, recientemente, una niña de 8 años fue estrangulada y encerrada en una de las cabinas por un hombre que había estado esperando en el baño.

Cuando digo estas cosas, algunas personas responden “¿hay alguna razón para pensar que estos hombres son trans?”. Y la respuesta es que eso da igual, no es relevante. Con las leyes actuales, y no conozco la ley de Chicago pero en Nueva York, en el estado de Washington, y en muchos otros lugares, las personas pueden usar el baño de acuerdo con su identidad de género autopercibida, sea la que sea. Y no está permitido preguntar. Todos sabemos que hay hombres que se cuelan en los baños de mujeres para agredirlas, todos sabemos que eso pasa, pero con una ley que exija que usemos los baños de acuerdo con nuestro sexo biológico, lo tienen mucho más difícil para pasar inadvertidos, y las mujeres están en su derecho de echar a los hombres que entren en sus baños. Sin embargo, con las nuevas leyes de identidad de género no se puede hacer nada; cualquier hombre puede acceder a cualquier espacio para mujeres y sostener que se identifica como mujer trans, puede reclamar su identidad de género autopercibida, incluso si nadie sabe cuál es y aunque nadie sepa lo que es la identidad de género.

Otro ejemplo: un hombre, en un baño del Walmart le ofreció $20 a una niña para que se bajara la ropa interior delante de él. La niña tuvo que salir corriendo a buscar a su madre y fue horrible para ella.
Y hay tantos casos de este tipo… estos son sólo una parte diminuta, simplemente para ilustrar lo que digo.

Sin embargo esto no es sólo sobre los baños, es sobre la eliminación legal de las mujeres y de los espacios exclusivos para mujeres. No conocía el ejemplo de los Monólogos de la Vagina en Mount Holyoke, pero Mount Holyoke es uno de los primeros colleges sólo para mujeres de Seven Sisters. Estos colleges fueron diseñados para proporcionar espacios para que las mujeres pudieran acceder a la educación, ya que habían sido excluidas de los colleges y las universidades durante cientos de años. Mount Holyoke tiene ahora una política oficial que permite hacer solicitudes y ser admitida a cualquier persona en función de su identidad de género.

La Women’s Sport Foundation, que es una organización cuya misión es la de hacer progresar las vidas de niñas y mujeres a través del deporte y la actividad física, ahora apoya de manera activa a las organizaciones que permiten a personas biológicamente varones competir como mujeres. Las Olimpiadas permiten competir como mujeres a varones que se autoperciben mujeres.
En Michigan una mujer fue expulsada de un gimnasio de Planet Fitness por quejarse de que había un hombre usando los vestuarios de mujeres.

Lo que quiero decir con todo esto es que nos estamos moviendo a una velocidad pasmosa para cambiar las políticas y las leyes basándonos en algo sin ningún fundamento científico y que está dañando a las mujeres. Y lo estamos haciendo sin debatirlo ni discutirlo y sin posibilidad de réplica. También es muy importante entender que la crítica que esta mesa está haciendo al marco de la identidad de género no viene de la derecha. Esto no es un debate conservador, ninguna de nosotras se identifica como conservadora, esto es el foro de la izquierda, esta es una crítica de izquierdas a las políticas de identidad de género. Y esto es muy importante, porque lo que vemos hoy en día en los medios es que se asume que todas las críticas a este tema vienen de la derecha y que están basadas en la religión y, desde luego, nosotras no venimos de ahí.

¿Debe la identidad de género ser protegida? Y, si debe serlo, ¿cómo?.

En los casos en que se ha tratado la identidad de género, se ha hecho a partir de dos grupos de leyes. Uno es el grupo de estatutos que forman parte de la Ley de Derechos Civiles de una u otra manera. El título 7 de estos estatutos protege de la discriminación laboral, y el título 9 protege a las mujeres y las niñas en el contexto de la educación, pero ninguno de ellos protege el género como categoría… pero podría: los activistas trans podrían acudir al congreso y presionar para que la identidad de género quede protegida por las actuales leyes de Derechos Civiles. Creo que es algo que se puede discutir: tengamos un debate, tengamos esta discusión. Y si tienen éxito y consiguen que se proteja la identidad de género en las leyes de Derechos Civiles bajo su propia categoría, puede que sea un resultado con el que podemos vivir. Pero a día de hoy, las leyes del Derecho Civil están siendo interpretadas por muchos tribunales, que asumen que la identidad de género y el sexo son lo mismo. Desde mi punto de vista esto es un error, porque el resultado es la eliminación de las mujeres en el marco legal que fue diseñado para protegerlas.

El otro grupo de leyes en el que se están apoyando los tribunales son las cláusulas de protección de la decimocuarta enmienda en las que se establece que todos tenemos que ser tratados de la misma manera. Sin embargo, las cláusulas de protección no se aplican de la misma manera para todos los tipos de discriminación. El Tribunal Supremo decidió hace mucho tiempo que la segregación no es igualdad cuando hablamos de discriminación racial, y que la segregación racial no está bien NUNCA. Lo malo es que estas leyes ahora se están utilizando en contra las personas negras en el contexto de las acciones correctivas, lo cual es terrible.

La clave, es que la segregación racial nunca está bien, porque la raza como construcción social se inventó para oprimir a las personas que no son blancas. Sin embargo la segregación en base al sexo, aunque suele no estar bien, está permitida por la ley en ciertos casos, precisamente porque el sexo biológico está basado en la realidad. Como Kathy ha señalado en su presentación: biológicamente sólo existen dos sexos. Y hay ocasiones en las que es apropiado separarlos, por ejemplo y en términos legales; cuando el hacerlo promueve un interés de importancia para el gobierno. Y me atrevería a decir que proteger la seguridad de las mujeres y las niñas es un interés de importancia para el gobierno.

La identidad de género es un concepto amorfo sobre el que nadie se ha parado a pensar seriamente: no tiene una definición aceptada, su significado cambia regularmente y claramente no es lo mismo que el sexo. Por eso, desde mi punto de vista, es demasiado pronto para redactar leyes que incluyan el concepto de identidad de género. Además, la protección que ofrecen los Derechos Civiles no incluye ni se basa nunca en las identidades. Nuestro marco legal en lo que a Derechos Civiles se refiere, fue diseñado para proteger a las personas en base a cientos, sino miles de años de opresiones, tanto por motivos de sexo (biológico), como por otros muchos que no vienen al caso ahora. La protección que otorgan los Derechos Civiles no se basa en la identidad. Nunca lo ha hecho porque no hay una manera eficaz de hacerlo. Si yo me identifico como una niña en lugar de como una mujer porque me autopercibo como una niña… no tengo que tener un trabajo, mis padres están obligados a cuidar de mi, a alojarme, a escolarizarme y estoy protegida por las leyes de trabajo infantil porque me identifico como una niña. ¿Absurdo, verdad? No podemos hacer algo así. Además significaría que tendríamos miles de leyes de Derechos Civiles para proteger la identidad autopercibida de todo el mundo. Y esto no es de recibo. Las leyes de Derechos Civiles tienen el propósito de proteger a grupos de personas históricamente oprimidos, no identidades.

Si hablamos ahora de cómo está afectando esto a las estadísticas, hay ejemplos numerosos de personas que se identifican como transgénero, que cambian de nombre y sus antecedentes penales no se registran en ese cambio. De esta manera, hay muchas personas que han tenido acceso a puestos de liderazgo, como una persona llamada Alison, que nació Denis, luego se hizo llamar Denise y finalmente se cambió el nombre a Alison; que fue condenada en los años 90 por violar de forma continuada a su hijastra de 15 años. Cumplió 4 años de una condena de 6 —esto puede dar para otra discusión—, salió y se cambió de nombre legalmente por el de Alison y empezó a formar parte de muchos grupos de activistas trans, en los que nadie sabía nada. Nadie supo nada en décadas.
Así que hay que establecer un movimiento para crear mecanismos, de tal manera que cuando alguien cambia de nombre, se puedan seguir rastreando sus antecedentes penales. La gente tiene derecho a saber si hay alguien con antecedentes liderando sus organizaciones.

Además de esto, si recopilamos los datos, en los Estados Unidos tres mujeres son asesinadas por sendos hombres al día. Voy a repetir esto: entre 3 y 4 mujeres son asesinadas por hombres todos los días en este país. No conocemos esta estadística porque nadie informa sobre ello. En los Estados Unidos, se estima que una mujer o una niña es abusada sexualmente o violada por un hombre cada minuto.

Cuando empezamos a cambiar el sexo, también cambiamos las estadísticas, de tal manera que cuando una persona biológicamente macho se identifica como mujer y comete un abuso contra alguien, si seguimos en esta dirección, ese abuso va a ser clasificado como si lo cometiera una mujer biológicamente hembra, y es una estadística que va a estar inevitablemente sesgada.

Como conclusión, creo que tenemos mucho que debatir y discutir acerca de la identidad de género, y que es un concepto que tenemos que definir muy bien para saber realmente lo que estamos diciendo y lo que implica cuando hablamos de identidad de género, antes de ponernos a cambiar o redactar leyes en base a ello.”

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